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14-01-2014

La travesía del proyecto Guanyem Alacant está en ese punto exacto en el que el éxito y el fracaso están casi a la misma distancia, en el que llegar a Itaca es tan posible como el naufragio. Hoy miércoles empieza a escribirse ese futuro. Y es que Guayem Alacant  tiene ante sí una verdadera carrera llena de obstáculos si quiere llegar con vida a la orilla de las elecciones municipales. Y no está claro que la vaya a superar. Al menos no es descartable que el tren pueda descarrilar antes incluso de llegar a la estación término. El peligro está ahí, sus impulsores lo saben, pero no está escrito en ningún sitio que estén dispuestos a la generosidad que haga posible ese supuesto exitoso tránsito.

Y es que si algo parece ya claro es que llegados a este punto el éxito/fracaso de la copia de la fórmula impulsada por Ada Colau y cia en Barcelona será medido solo en función de si son (o no) parte del futuro gobierno municipal de la ciudad o acaban convirtiéndose en parte del problema.

Las primeras de estas dificultades deberán saltarlas esta misma noche. Para hoy miércoles está convocada una asamblea en la Sede de la UA de Alicante donde está previsto el primer gran debate a cara de perro entre quienes apuestan por la agrupación de electores como fórmula legal para concurrir a las elecciones municipales y los que lo fían todo a la coalición electoral. Otra vez el viejo debate en el seno de la izquierda, el dilema entre el fin y los medios. Otra vez la táctica y la estrategia. Otra vez el eterno enfrentamiento, metafórico si se quiere, entre los que apuestan por ganar la guerra antes de poder hacer la revolución.

Quizás lo único bueno ahora es que unos y otros –IU, Podemos, plataformas sociales, y posiblemente por este orden- saben que se necesitan. Que sin el pegamento que les une no son nada. O casi. Que su posibilidad de éxito radica precisamente en su capacidad de sumar, en ser capaces de crear una imagen de marca que distancie a Guayem de IU lo justo para que una y otra parte no sean lo mismo, pero lo tanto para que la vieja guardia de IU no sienta al tentación de romper amarras con el proyecto. Lo malo, es que, a día de hoy, y todo sea dicho con reservas, no se observa suficiente capacidad de renuncia en ningún de los dos bandos. Al menos no los ve este observador de la realidad.

El indudable éxito de anoche en la puesta de largo de Guanyem Alacant en el Club Información –los asistentes dejaron pequeño el salón de actos- pudo servir para visualizar que, efectivamente, hay una parte relevante de la sociedad alicantina expectante y que parece apostar por la radicalidad del cambio en el Ayuntamiento. Pocos partidos serían capaces hoy día de reunir en torno suyo a este número de gente para hablar y debatir de la ciudad. Este es un hecho nada despreciable.

Pero, paralelamente, también dejo entrever el mismo acto que laguerra de guerrillas entre unos y otros, entre las diferentes culturas políticas presentes en Guanyem, sigue firme y con las espadas bien afiladas. Las intervenciones de la mesa, claramente divididas también en este punto, fueron el aperitivo de lo que parece está por venir. Un amigo, Juan Antonio Ríos Carratalá, me comentaba anoche en Facebook a este respecto que “no son opciones excluyentes  si hay inteligencia y ética”. Habrá que esperar –no mucho, la verdad- para ver si sus palabras estaban en el terreno de los buenos deseos o tienen algo que ver con la realidad.

Y es que nada garantiza que el éxito de anoche no sea la antesala de un sonoro fracaso. La línea que separan una y otra opción es, probablemente, muy fina, tan fina y tan endeble como la capacidad y la tentación de unos y de otros de no renunciar a los a priori.

Si Izquierda Unida quiere –y no está claro que no quiera- seguir pilotando y protagonizando el proceso, imponer su fórmula de coalición electoral como única salida, es muy probable que el fracaso esté servido. Si quienes exigen que el cambio de la vieja a la nueva política también pasa ineludiblemente por dejar esta parte de la mochila y se muestran firmes en no estar dispuestos a ceder aquí, se vislumbra un mal, por no decir imposible, acuerdo.

Ante este tormentoso mar, ante tanta tormenta presene y futura, lo único que los salva y empuja en esta ocasión es que, llegados aquí, unos y otros saben bien que en este caso el viento de cola solo les acercará a la orilla de la playa y a su Ítaca particular si son capaces de remar todos a la vez y en la mismadirección. Cualquier otra salida es, casi seguro garantía de naufragio. En twitter @plopez58