TEXTO Y FOTOS: EDUARDO DE GEA    Principios de los años 90. Con motivo del encauzamiento del río Segura a su paso por la comarca de la Vega Baja, unas obras ejecutadas por el Gobierno Central a través de la Confederación Hidrográfica del Segura, el molino hidráulico de Formentera del Segura comienza a ser derribado. Los trabajos comienzan con la retirada del tejado para a continuación ser extraídas las muelas de piedra de moler y utilizarlas como decoración en la zona verde lindante. Todo apuntaba a que este edificio histórico iba a correr la misma suerte que meses antes, el molino de Alfeytamy en Almoradí también situado en las orillas del río Segura. Justo en el momento en que la cubierta del molino ya estaba desmontada y una grúa se preparaba para arrancar las piedras de moler, aparecieron el entonces concejal, Manuel Ferrández, y el arqueólogo municipal de Rojales, Manuel…
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