– Carmen Amoraga visita los proyectos, que cuentan con subvención de la Generalitat

TEXTO L.C.I.

JUEVES 09/11/2017

 La Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte está colaborando en la restauración de la torre vigía medieval de Escaletes, de Santa Pola, y la antigua puerta de acceso a la villa medieval de Castalla. 

La directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, ha visitado las intervenciones de rehabilitación de estos dos proyectos, que han recibido subvención de la orden de ayudas a la restauración y conservación del patrimonio cultural de la Generalitat. 

En Santa Pola se encuentra una de las torres vigías de la costa alicantina. La torre Escaletes, o torre Pep, tenía como misión la vigilancia de este sector marítimo, y prestaba especial atención a cualquier embarcación que pudiera ocultarse en la cercana isla de Tabarca. En caso de avistamiento de barcos enemigos, cruzaba señales con la torre Atalayola. 

Esta torre era una pieza fundamental de dicho dispositivo por su posición elevada sobre la zona del cabo de Santa Pola. Tiene una planta circular en su base de 10 metros de diámetro y 5 metros en la cubierta. Su altura total es de 11,80 metros y consta de 2 plantas comunicadas por una escalera interior que da acceso a la cubierta mediante una trampilla. 

Estas torres medievales se mantuvieron más de doscientos años por la amenaza turca y magrebí y, posteriormente, por las amenazas de las flotas inglesa y francesa, como muestra el ataque que esta última realizó sobre la ciudad de Alicante en 1691. 

El proyecto aprobado, por un importe de 38.840 euros, consiste en reparar el deterioro de la mampostería que provoca el avance de la erosión de la piedra por las inclemencias meteorológicas, recuperar la parte del muro desplomado que remata la torre y mejorar la cubierta para evitar las filtraciones de agua de lluvia al interior. También se incluye la limpieza de los muros de pintadas y grafitis. 

En Castalla, se han destinado 16.303 euros para mejorar el estado de conservación, y hacer comprensible al público, los restos de la antigua puerta de acceso a la villa medieval, así como dotar al conjunto patrimonial de un potente equipamiento patrimonial que permita conocer la historia de la localidad, en general, y de la villa medieval, en particular. 

La villa de Castalla se encuentra en las laderas este y sur del cerro, sobre una extensión de 11.000 metros cuadrados que está dividida en tres zonas: aljibe, ermita y muralla. Sus orígenes pueden situarse en el siglo XI, aunque su desarrollo como ‘pobla’ no se produjo hasta la concesión de la carta puebla a Castalla por parte del rey Alfons III, el Liberal, el 5 de mayo de 1287. 

El proyecto contribuye a la recuperación social del Conjunto Patrimonial del Castell de Castalla, mediante la adecuación de la puerta antigua de acceso y la señalización patrimonial de la villa medieval. 

Además de visitar los proyectos, Carmen Amoraga ha mantenido sendas reuniones con la alcaldesa de Santa Pola, Yolanda Seva, y con el alcalde de Castalla, Antonio Bernabeu.