– El objetivo es alcanzar los valores poblacionales que justifiquen el paso de las especies de la categoría de ‘en peligro de extinción’ a la de ‘vulnerable’ 

– Las variedades sobre las que se actuará son el aguilucho lagunero, la cerceta pardilla, el escribano palustre y el avetoro

TEXTO L.C.I.

JUEVES 09/11/2017 

La conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural ha publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) la orden por la que se aprueban los planes de recuperación del aguilucho lagunero, el avetoro, la cerceta pardilla y el escribano palustre en la Comunitat, especies de fauna silvestre en peligro de extinción. 

El propósito común de estos planes de recuperación es alcanzar los valores poblacionales que justifiquen el paso de las especies de la categoría de ‘en peligro de extinción’ a la de ‘vulnerable’. 

El aguilucho lagunero era nidificante habitual de las zonas húmedas hasta su desaparición en los años 80. Reapareció en el 2000 en el Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca y, desde entonces, se ha podido comprobar su reproducción hasta en cinco humedales diferentes más (Parque Natural de L’Albufera, LIC Marjal de la Safor, Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva, ZEPA Marjal dels Moros y embalse de Embarcaderos), con un máximo de diez parejas en 2014. Para esta especie se considerará suficiente el establecimiento, durante cinco años consecutivos, de un total de veinte parejas reproductoras repartidas, como mínimo, en cinco de sus áreas de conservación o de recuperación. 

La población reproductora de cerceta pardilla se concentra en los parques naturales de El Fondo y de Les Salines de Santa Pola, con presencia esporádica en otros humedales como el Parque Natural de L’Albufera, la ZEPA Marjal dels Moros o el LIC Marjal de la Safor. Para el periodo 2011-2015, la media anual de parejas nidificantes ha sido de diez. Con la aplicación de estas medidas se persigue que su distribución como nidificante incluya al menos cinco de las áreas de conservación o de recuperación de la especie, con un mínimo de 100 parejas reproductoras en conjunto, durante cinco años consecutivos. 

El escribano palustre se distribuía como reproductor por las zonas húmedas de la Comunitat hasta su declive en la década de los 80. En estos últimos años únicamente se han registrado indicios de reproducción en el Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva, y la máxima presencia es de cinco machos territoriales en 2005. En este caso, se considerará suficiente el establecimiento, durante cinco años consecutivos, de diez parejas repartidas, como mínimo, en dos de sus áreas de conservación o de recuperación. 

El avetoro se extinguió como nidificante hacia mediados del pasado siglo. Actualmente existen citas de la especie únicamente durante la invernada o en paso migratorio, sin evidencias claras de reproducción hasta la fecha. El objetivo es conseguir que esta especie se establezca como nidificante en sus áreas de recuperación, durante al menos cinco años consecutivos. 

Estos planes de recuperación contemplan cinco grandes líneas de actuación: medidas directas de protección de las especies, medidas de restauración o conservación del hábitat, medidas de compatibilización de la explotación de los recursos naturales con la conservación de las especies, desarrollo de programas de investigación, educativos y de participación, y medidas de cooperación.