– Las investigaciones del IVIA permiten frenar una amenaza que en 15 años arrasaría la citricultura española
– Mireia Mollà solicitó en dos cartas al Ministerio la autorización de este método de lucha biológica para frenar el avance del vector

TEXTO L.C.I.

MARTES 03-12-2019

El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), organismo dependiente de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, está ya realizando las labores de introducción y seguimiento de la Tamarixia dryi, la avispilla que parasita al insector trasmisor del HLB o Citrus greening, una enfermedad que arrasó el 70% de la producción en los campos de cítricos de Florida (EEUU) y que podría implicar daños devastadores para la citricultura española en menos de 15 años.

Personal investigador del centro dependiente de la Conselleria de Agricultura ha participado en las sueltas experimentales y controladas de 900 ejemplares en tres zonas de Galicia, donde ya se ha localizado ampliamente el vector transmisor sobre todo en el noroeste de la comunidad autónoma.

Con el seguimiento de la experiencia continuarán su labor y prevén que el año que viene ya puedan dar cuenta de los resultados de estas primeras sueltas.

El coordinador del Centro de Protección Vegetal y Biotecnología del IVIA, Alberto Urbaneja, ha explicado que, antes de esta liberación, ya se ha probado la altísima eficacia de la Tamarixia dryi para frenar el avance del vector del HLB o greening.

“La suelta llega después de años de trabajo y de contar con todas las garantías. En Canarias hemos llevado a cabo una experiencia piloto en colaboración con el ICIA y hemos visto una tasa altísima de reducción. Al tercer año de pruebas ya no encontramos Tryoza en los campos de ensayo”, ha detallado Urbaneja.

La avispilla Tamarixia dryi tiene un tamaño milimétrico y es de origen subsahariano. Parasita al psílido Trioza eytreae porque sus hembras ponen los huevos sobre este. Cuando los huevos eclosionan, la descendencia se alimenta del psílido.

El IVIA, centro pionero en el control biológico, lleva años explorando esta línea de investigación; un trabajo que se aceleró cuando se detectó la Tryoza eritrae en Galicia. Aunque el HLB todavía no se ha detectado en la península, Alberto Urbaneja incide en la importancia de parar el avance de su potencial transmisor porque “es cuestión de tiempo que se detecte la bacteria”.

Este método de lucha biológica liderado por los técnicos de la Conselleria dirigida por Mireia Mollà supone redoblar los esfuerzos para impedir la entrada de una plaga que comportaría un desastre económico y medioambiental y que actualmente carece de medios de control o de cura.

Otros de los investigadores del IVIA que ha participado en el proyecto es Alejandro Tena, que viajó a Sudáfrica para estudiar al psílido y a su avispilla in situ dentro del proyecto Europeo Tropicsafe.

Tena indica que lo más complicado fue encontrar al psílido ante el intenso tratamiento de los naranjos sudáfricanos con insecticidas de amplio espectro. “Solo lo encontramos en jardines donde no se realizan tratamientos”, ha afirmado.

La conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, conocedora del éxito de esta línea de investigación, envío cartas en julio y en septiembre al Ministro de Agricultura, Luis Planas, para que diera luz verde a la suelta experimental de la Tamarixia dryi en campo abierto, que finalmente autorizó el pasado 11 de noviembre.

Asimismo, en el marco de la colaboración existente en esta materia entre Portugal y España, el gobierno portugués en colaboración con el IVIA ha liberado la avispilla en sus cítricos durante este otoño. Las sueltas se continuarán en primavera con la llegada del buen tiempo tanto en Galicia como en Portugal con la confianza en el éxito del de la avispilla para detener el avance del psílido vector y con ello la llegada de la enfermedad a nuestros cítricos.