“Sobre la destitución del presidente, y el relevo de cargos en la Confederación Hidrográfica del Segura”

Cambiemos Orihuela

01/08/2018

Hoy se hará efectiva la destitución del Presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) por parte del Ministerio de Transición Ecológica.

Ante el relevo de cargos previsible en la CHS, Cambiemos Orihuela se muestra más que escéptica, de que un cambio de caras, suponga un cambio de políticas que puedan resolver los problemas de la Vega Baja en su relación con el río Segura.

Ayer conocíamos el adelanto de que Miguel Ángel Ródenas, Presidente de la CHS, el organismo que ha de velar y gobernar el río Segura y su cuenca, sería destituido para proceder a su relevo. Cambiemos Orihuela califica como nefasta su gestión en lo concerniente a la Vega Baja del Segura y la gestión del río y de sus recursos hídricos desde la perspectiva correcta, la de gestión de un ecosistema completo. Toda esta carencia ha sido tapada siempre desde la CHS con la cacareada recuperación del río que solo se ha efectuado de forma muy parcial y cosmética. Sin embargo, en Cambiemos Orihuela se asienta el escepticismo ante un inminente continuismo de políticas de los anunciados cargos sustitutos. Dado el perfil de los mismos, sus vinculaciones, su trayectoria, y el acogimiento positivo de los dirigentes del Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo Segura -una parte significativa de los usuarios de la cuenca, pero en minoría, y en colisión de intereses respecto a la suma de ciudadanía que desea disfrutar de un río limpio y vivo; y los pequeños y medianos regantes, tradicionales o no, que desean seguir viviendo de la agricultura con visos de prosperidad- parece evidente que no habrá cambios sustanciales. Sin duda que el conflicto entre los intereses del agronegocio, y los grandes “aguatenientes”; contra la mayoría de las gentes que viven del río y lo quieren vivir, continuará. Nos tememos continuismo para seguir atendiendo a los grandes intereses especulativos, es decir, a unos pocos, y desatendiendo a la mayoría de la gente, a los pequeños y medianos agricultores, a los ecosistemas dependientes del río, y a la prosperidad del territorio de la Vega Baja.

“Quiero bañarme”, nos decía un ciudadano de edad que recuerda con nostalgia y tristeza una niñez disfrutando de los veranos en el agua del Segura, o cómo el principal aporte de proteínas de la comarca en otras épocas, dependía de la pesca en el río. En la actualidad un deprimente estancamiento de aguas procedentes de la depuración, es la triste imagen de un tramo urbano, el de Orihuela, completamente desnaturalizado.

En la cuenca alta y media del río la gente sigue disfrutando de un Segura Vivo -de momento, porque los intereses que parasitan el río lo están remontando a un brioso ritmo-. ¿Qué pasa en el azud de Ojós? Todo el mundo lo sabe, el río desemboca allí. ¿Por qué se permiten constantes roturaciones de terrenos forestales? ¿Por qué hay transformaciones ilegales de secanos a regadíos? ¿Y por qué año tras año estos desmanes tienen acceso a un agua que no les pertenece? El río en la Vega Baja se muere del todo, y el necesario aporte, que como todo río, tiene que ofrecer a nuestra costa no se da, solo hay aporte de plásticos y contaminación.

Nuestra pequeña y mediana agricultura, y en especial la agricultura dependiente de nuestro valioso sistema milenario de riego, sufre una constante agonía. La huerta, sin la que ni los pueblos de la Vega Baja, ni sus ricos ecosistemas, existirían sin el río, sufren esa agonía junto a sus agricultores. Un escenario poco alentador, o nada alentador. Al mismo tiempo, como hemos leído recientemente, no podemos admitir que se haga responsable único de los vertidos de envases al sector agrícola y a los regantes, que pasan a ser doblemente damnificados. Instamos a la CHS a actuar de forma proactiva con el resto de las adminsitraciones, empresas y entidades privadas, y ciudadanía, para realizar campañas de concienciación y limpieza, de los cauces y terrenos de la ribera.

Por todo ello exigimos a la nueva dirección de la CHS que atienda con urgencia los siguientes asuntos:

-Gestión transparente de todos los recursos hídricos de la cuenca, tanto superficiales como subterráneos, así como de los usos reales y destinos finales de todos los volúmenes de agua.

-Garantizar hasta la desembocadura de Guardamar un cauce ecológico en el río Segura

-Control de los vertidos, y análisis de las amenazas al respecto, exigiendo a las administraciones competentes tomar las medidas oportunas para prevenir dichos vertidos (residuos y envases domésticos; industrias varias como la ganadera, la conservera, textil, etc.).

-Conservación, mantenimiento y apoyo activo a los regadíos tradicionales e históricos cuyo valor productivo, paisajístico, ambiental y cultural, es enorme.

-Conservación de los ecosistemas y biodiversidad del río Segura, afluentes y manantiales mediante procesos de erradicación de vertidos, control de caudales, cuidado e impulso de la flora y fauna de ribera, y renaturalización de cauces.