TEXTO JOSÉ SÁEZ 

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El número 37 de “Cuadernos Historia de Catral”, correspondiente a diciembre de 2016, se ocupa de la Canonización de laPurísima Ermita 2004, de José María Cecilia Rocamora, enamorado y experto de cuanto concierne a la Patrona de Catral. Hasta 1979, la imagen poseía dos aureolas, una de metal blanco, perteneciente a la imagen antigua y que llevaba durante su estancia en la ermita, y otra de plata bañada en oro con pedrería, que se le colocaba durante el tiempo de su novena. Ese año, se confeccionó una diadema con papel dorado y perlas y piedras de bisutería y la imagen de nuestra patrona salió, por primera vez, a la calle, coronada como una soberana (conservo el patrón de tal diadema).
Durante tres años más se repitió la operación, enriqueciendo cada vez más la corona, de tal forma que la gente creía que se trataba de una joya auténtica que algún devoto había regalado a la Virgen. En 1983, suponiendo que María
tuvo a Jesús a sus 17 años, éste sería el 2000 aniversario del nacimiento de la Santísima Virgen. Por esto y porque la corona fuese más digna, se contactó con el alicantino Don Antonio Madrid, orfebre en bisutería, quien presupuestó en 40.000 pts. una diadema de cobre, bañada en oro y adornada con piedras artificiales.
Unas pocas familias contribuyeron a la adquisición de esta corona. El orfebre, por propia iniciativa construyó también una aureola del mismo estilo y material, por la que nos cobró solo el valor de los materiales (5.000 ptas.). El 8 de diciembre del 83, lucía el citado conjunto en su tradicional procesión por las calles de Catral.
La Coronación en sí fue semejante y tan emotiva como la popular, con la salvedad de que en este caso los padrinos fueron Don Modesto Gómez Llopis, Don Manuel Box Culiánez, Don José Manuel Rodríguez Leal (Alcalde), Dña.
Patrocinio Gómez Gómez, Dña. Maravillas Leal Casains y Dña. Inmaculada Úbeda Pascual (Concejala de Cultura). El responsable de la Coronación y oficiante de la misa fue el obispo de Orihuela Don Victorio Oliver, en cuya
homilía referenció el remolino antes aludido: … hasta el Espíritu Santo se ha querido hacer presente en la Coronación de la Purísima de la Ermita… a través de este notorio y jubiloso viento.
Además de la joya, también se obsequió a la Señora con una Corona Espiritual, destinada al auxilio de sus hijos más necesitados.