“LA N-332 Y EL CAJÓN DE PLUVIALES EN TORREVIEJA”

 Julián Carcaño Pareja

Los Verdes

 

TORREVIEJA 20-10-2016

imgresEntre los muchos problemas que tiene Torrevieja están la carencia de un sistema de evacuación de aguas pluviales y el desdoblamiento de la variante de la Carretera N- 332 a su paso por la ciudad.

Durante los años del desarrollismo urbanístico, el PP permitió que los promotores no hicieran las obras de infraestructuras necesarias, como las de evacuación de pluviales, ya que se trataba de masificar el término municipal para vender viviendas muy baratas. El problema se fue complicando con el paso del tiempo, como se observa en las inundaciones que sufre el municipio cuando se producen fuertes lluvias. Tener un buen sistema de pluviales costará muchos años y millones.

Desde hace más de tres lustros, Torrevieja tiene un grave problema de acceso al municipio por el Sur, de ahí que se planteara la necesidad del desdoblamiento de la N-332.

Por razones de mala gestión o de intereses especulativos, durante más de 15 años el PP, que gobernaba en Torrevieja y en la Comunidad Valenciana de forma simultánea y que coincidió durante años con el gobierno del PP en el Estado, fue incapaz de solucionar este problema.

Los dirigentes del PP local Albaladejo y Eduardo Dolón formaron parte de gobiernos municipales del PP en Torrevieja durante tres mandatos electorales (12 años), y no supieron exigir que el Ministerio de Fomento y la Generalitat Valenciana -gobernados también por el PP- solventaran el problema de la N-332 y del cajón de pluviales.

El actual alcalde, José Manuel Dolón, que reclamó desde la oposición de Los Verdes que se solucionaran esos dos problemas, está haciendo diversas gestiones tendentes a que se realicen las obras de esas infraestructuras cuanto antes.

Conocedor de los boicoteos que suele haber entre administraciones de distinto signo político, el alcalde plantea una propuesta imaginativa para agilizar la construcción de unas obras que, bajo los gobiernos del PP, todos hemos visto que se han retrasado año tras año.

Dado que la previa construcción de la duplicación de la carretera es posible y compatible con la subsiguiente construcción del colector de pluviales, ya que en el proyecto de aquélla se ha previsto la ejecución de obras de drenaje en cantidad suficiente para que el colector pueda desaguar los caudales que le corresponden, el alcalde va a instar al Ministerio de Fomento para que empiecen las obras de desdoblamiento de la carretera (presupuestadas en 19 millones) cuanto antes.

Así mismo, José Manuel Dolón también se ha dirigido a la Generalitat Valenciana para que se habiliten los fondos necesarios (27 millones de euros) para abordar la construcción del cajón de pluviales que el gobierno valenciano del PP fue retrasando anteriormente.

Ante la perspectiva de que la realización conjunta de las dos obras se retrase más tiempo, lo que propone el Alcalde es que la obra del desdoblamiento se haga ya y que, en un momento posterior, se haga el cajón de pluviales. Más vale una obra en mano que dos volando.

A mi entender, este planteamiento tan lógico debería ser apoyado por la oposición, incluyendo los matices que quisieran. Pero, una vez más, el PP muestra su peor cara. Joaquín Albaladejo y Eduardo Dolón han saltado con la mentira de que el alcalde pretende que no se haga el cajón de pluviales.

En su tono guerracivilista habitual, Albaladejo y Eduardo Dolón han dicho que el alcalde “es un traidor a Torrevieja, “que quiere perdonar una inversión millonaria a la Generalitat Valenciana y que no exige lo que nos pertenece”, “que prefiere dañar al PP de forma enfermiza aunque hunda a Torrevieja”, etc.

Este discurso guerracivilista del odio, tan anclado en el PP local, que consiste en decir que son los otros los que odian al PP y traicionan a la ciudad, en la línea cutre de la Anti-Torrevieja de Hernández Mateo, no cambia con las nuevas generaciones del PP.

Afortunadamente, este discurso sólo tiene predicamento entre los acólitos más acérrimos del PP y entre algún elemento de la “nueva” política.

Joaquín Albaladejo -que va a peor desde que es diputado- y Eduardo Dolón no caen en la cuenta de que ellos mismo estuvieron 12 años en el gobierno local sin que se construyera la carretera ni el cajón de pluviales. Pero claro, la culpa de la situación no es de lo incompetentes que ellos fueron al frente del gobierno local, ni de la corrupción que tanto distraía la labor de muchos cargos del PP en la Comunidad Valenciana, ni de que el Ministerio de Fomento venga retrasando las obras desde hace años, ni de que la Generalitat gobernada por el PP durante 20 años también mareara la perdiz; la culpa es de un alcalde que lleva 16 meses en el cargo y que está intentando arreglar cuanto antes lo que ellos no pudieron solucionar durante mucho más tiempo. Con lo que dicen muchas veces, más que políticos serios, Albaladejo y Eduardo Dolón parecen actuar como Zipi y Zape, aunque con menos gracia.