REDACCIÓN

SAN MIGUEL DE SALINAS 07-08-2015

El Pleno Municipal del 30 de julio aprobó la Ordenanza por la transparencia, la información y buen gobierno, previo rechazo de las alegaciones presentadas por la asociación de vecinos. La ordenanza, en su exposición de motivos, dice que <<la transparencia y su consecuencia práctica, la participación, como dos principios fundamentales de los estados modernos>>. Apuesta por el gobierno abierto, que denomina como <<aquel que se basa en la transparencia, datos abiertos, participación y colaboración ciudadana con la administración local>> y determina que << la Administración local es la más cercana al ciudadano y el cauce inmediato de participación de éste en los asuntos públicos>>

 Pero, sin embargo, la letra y el espíritu del texto aprobado se da de bruces con el ejercicio diario del gobierno por el bipartito. Los ediles no se ruborizan lo más mínimo con la aprobación de la ordenanza y negar el uso de la palabra al presidente de la asociación, colocar los plenos en horario intempestivo, no abrir a la participación del público el apartado de ruegos y preguntas o no contestar  escritos de los vecinos, como los de la asociación. No se ha demostrado que exista el convencimiento de abrir el Ayuntamiento a la participación y al escrutinio público. La ordenanza nace muerta.

Pero el gobierno municipal cumple con el trámite exigido por la disposición final novena de la Ley 19/2013 de Transparencia y los vecinos, ironías de la política,  podemos dormir tranquilos porque ya hay transparencia y participación el Ayuntamiento de San Miguel de Salinas. La asociación califica de hipócrita e irónica la aprobación de esta ordenanza.