• Los propietarios quieren que catalogue como suelo urbano para poder edificar en altura

REDACCIÓN

TORREVIEJA 07-07-2016 IMG_5788

El alcalde de Torrevieja, José Manuel Dolón, ha explicado en rueda de prensa la reunión que mantuvo, junto con la edil de Urbanismo, Fanny Serrano, con el representante legal de los propietarios del paraje de Lo Ferrís en la que quedó patente la intención de los propietarios de conseguir la recalificación de los terrenos para poder construir viviendas en altura y la oposición frontal del equipo de Gobierno a esta posibilidad.

Dolón ha informado de que los propietarios de los terrenos del paraje de Lo Ferrís le han transmitido su interés de que se recalifiquen los terrenos de las parcelas Lo Ferrís I y II para que pasen a ser suelo urbanizable, en lugar de suelo rústico que es la calificación que tienen en la actualidad.

El alcalde y la edil le manifestaron la postura “completamente contraria” a que se pueda llevar a cabo esa modificación. “No se van a recalificar los terrenos, al menos mientras esté el actual equipo de Gobierno” le aseguró a su interlocutor quien les agradeció “que vaya de cara y no con subterfugios como siempre se ha ido en este Ayuntamiento”.

Dolón ha dicho que la empresa que se ha constituido para poder llevar a cabo esta urbanización “tiene toda la legitimidad para solicitar esta recalificación como ha visto que ya ha sucedido en Torrevieja con otras fincas, como la de la Coronelita y la Hoya, o se pretende como en la Ceñuela”. De hecho hay una finca en una esquina de Lo Ferrís, una cuña de terreno en la que se ha permitido urbanizar y en la que próximamente se construirá,  “es la que sirve de referencia a esta empresa para pedir el cambio”. Abundando en esa cuestión ha indicado que es lícito que se cuestionen “por qué ellos sí y nosotros no”.

De hecho en el año 2002 se tramitó la descatalogación de gran parte de la finca de Lo Ferrís para proceder a su recalificación y urbanización con la que se pretendía autorizar la construcción de torres de hasta 15 alturas. Dolón ha dicho que finalmente no se aprobó el proyecto inicialmente propuesto, que posiblemente sí lo hubiera propuesto otra empresa“.

Los propietarios de la finca en cuestión están en estos momentos vallando el perímetro de su propiedad, una medida que ha levantado malestar entre los vecinos de la zona y los torrevejenses que siempre han considerado este paraje como algo propio.

El alcalde considera que esta actuación, que se enmarca en la más estricta legalidad es “una estrategia”. La empresa está “jugando sus cartas para forzar al Ayuntamiento a aprobar una gestión que le permita sacar la rentabilidad que ese suelo tiene si cambia la calificación urbanística, ese es el fondo del asunto, el resto es secundario”.

En su comparecencia también ha explicado que, si se cambia la calificación y la empresa puede construir en altura, “nos regalan el palmeral y los metros que haga falta desde la primera línea de edificación hasta la playa” La zona tiene un aprovechamiento del 3’5 por ciento pero Dolón ha considerado que ofreciéndoles “un uno por ciento y que modifiquen el proyecto, creo que también lo aceptarían”.

Además, ha explicado que la empresa ha constituido un potente gabinete con abogados, arquitectos, ingenieros, urbanistas…que “harán todo lo que puedan legalmente para forzar la situación y el que Ayuntamiento sufra  tensiones, pero yo no voy a caer en esa estrategia”.

A lo largo de su intervención se ha mostrado inflexible con la negativa a que se cambie la calificación y ha asegurado que en el pasado “hubo posibilidades de haberlo hecho” y en cambio “se ha mantenido la figura de protección más blanda”. Ha mostrado recortes de prensa en los que el propietario de los terrenos pedía al alcalde de entonces “una protección especial” pero “no hubo agilidad en ese momento ni posteriormente para hacerlo”.

Dolón también ha recordado que su compromiso con este espacio “frágil, único y singular” se remonta a hace muchos años y ha mostrado los comunicados y las noticias referentes a las acciones que Los Verdes han llevado a cabo a lo largo de los años en este espacio. Así, ha recordado cómo encabezaron las movilizaciones ante los vertidos de aguas fecales cedidos a los regantes por la depuradora, sus denuncias cuando pretendía urbanizarlo o las numerosas limpiezas del paraje que realizaron de forma periódica porque “estaba hecho un vertedero” y las continuas reclamaciones por el abandono al que estaba sometido  por parte del Ayuntamiento, los incendios de palmeras y un largo etcétera.