TEXTO E.DE.GEA

MARTES 21-04-2016

La plataforma “Por la sanidad 100×100 pública y de calidad del departamento de salud de Torrevieja” con motivo de la concentración realizada en el día de hoy en la puerta de consultas externas del hospital de Torrevieja para exigir el derecho constitucional a la salud no se convierta en papel mojado en el departamento de Torrevieja la plataforma x la sanidad pública de calidad. Por ello pide: UNA INVERSIÓN SANITARIA PÚBLICA ACORDE CON LA POBLACIÓN EMPADRONADA  EN EL DEPARTAMENTO Y DENUNCIA QUE SANIDAD EXCLUYA A TORREVIEJA DEL PROGRAMA DE AMPLIACIÓN DE CAMAS HOSPITALARIAS EN 12 HOSPITALES DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

 Los datos de demora del Ministerio de Sanidad

El Ministerio de Sanidad, según los datos aportados por las CC.AA,  acaba de hacer público el informe del segundo semestre de 2025 que cifra la media de demora estructural en las primeras citas de atención especializada en la Comunidad Valenciana en 95 días naturales (el sexto mejor promedio). Este dato no cuadra en Torrevieja con la experiencia propia y con los testimonios de familiares y amigos de nuestro entorno.

Estas primeras citas de especializada son vitales porque son la puerta de acceso a la atención especializada y donde se toman las decisiones clínicas que van a determinar el camino a seguir por cada paciente y los recursos diagnósticos y terapéuticos, que necesita. Y es el principal cuello de botella del sistema sanitario.

Lo que la información global oculta

Al igual que con el Ministerio de Sanidad, en la Memoria Anual de Sanidad de la Comunidad Valenciana, la Consellería ha cambiado los parámetros habituales desde 2015 para el manejo y suministro de información sanitaria. Sólo se ofrecen datos globales; pero no se informa de la situación específica y concreta de cada departamento, por ejemplo, en cuanto a las citas de especialidades realizadas y su tipología o los tiempos de permanencia en Urgencias hospitalarias.  lo cual trae consigo unas consecuencias obvias.

Una de las consecuencias principales es que se ocultan las situaciones de desigualdad existentes entre los diferentes departamentos sanitarios e impide, al no particularizar, abordar las causas y soluciones de la situación precaria. Hay departamentos muy bien dotados, como los del entorno metropolitano de Valencia, y otros de las periferias, como Torrevieja, peor. Un departamento que, además, procede de una reciente reversión y que  estuvo sinergiado con el del Vinalopó.

Torrevieja, desequilibrio entre la oferta-demanda y externalización

En Torrevieja, admitido socialmente, el desajuste entre la oferta y la demanda, cuya consecuencia son las listas de espera estructural, es el constante crecimiento de la población del departamento, que no ha ido acompasado del crecimiento adecuado de los servicios públicos, como el de la sanidad. La oferta pública sanitaria se ha quedado atrofiada,  como esta plataforma ha denunciado en repetidas ocasiones. Hay una demanda creciente y una oferta menguante. La consecuencia es la pérdida de calidad del servicio, que se visibiliza en las listas de espera, y que  golpea, siempre, a los más débiles.

El gobierno valenciano ralentiza o ignora la construcción de infraestructuras necesarias tanto en atención primaria (recuérdense las ampliaciones y/o construcciones programadas y no realizadas) como en la construcción del segundo hospital del departamento. Un dato más, la semana pasada la Consellería de sanidad anunció la ampliación futura de 12.310 camas hospitalarias en 12 hospitales de la Comunidad para dar respuesta al crecimiento de la población. De ese total ni una sola cama será para Torrevieja. Sanidad no contempla la ampliación de la oferta de camas en el departamento 22 cuando tenemos una cama menos/por mil habitantes que el resto de la CV.

Mientras tanto gobiernos municipales del mismo signo político negocian, como es sabido, con empresas privadas nuevos establecimientos sanitarios privados. Las listas de espera son un incentivo para el negocio privado, tanto de manera directa, como a través de las externalizaciones de la sanidad pública, el negocio está asegurado; pero son mal negocio para la salud de los pacientes; sobre todo, para los más desfavorecidos.