Se ha inspeccionado 13 establecimientos y 2 almacenes de distribución, levantando un total de 32 actas administrativas

Se ha intervenido un total de 4.932 botes de tinta, que alcanzan un valor en el mercado de 68.912 euros.

TEXTO L.C.I.

JUEVES 28-02-2019

 La Guardia Civil de Fiscal y Fronteras de Santa Pola ha llevado a cabo una serie de inspecciones en establecimientos dedicados al tatuaje, para verificar que la tinta utilizada por éstos es la marcada por la legislación española. Como resultado, se ha detectado un total de 32 infracciones administrativas, cuyos importes oscilan entre los 6000 y los 30.000 euros de sanción e, incluso, podría conllevar el cese temporal de la actividad comercial.

Agentes pertenecientes a la patrulla de fiscal y fronteras (PAFIF), de la Guardia Civil de Santa Pola, han realizado diversas inspecciones en establecimientos de toda la provincia de Alicante, dedicados a las prácticas del tatuaje, micropigmentación, piercing u otras técnicas similares. Los 13 establecimientos y los 2 almacenes distribuidores inspeccionados se encuentran en las localidades de San Juan, Elda, Ibi, Elche, Villena y Alicante.
Gracias a estas actuaciones se han detectado 4.932 botes de tinta para tatuajes, valorados en 68.912 euros, los cuales estaban puestos a la venta al público sin haber sido sometidos a ningún tipo de homologación o control sanitario alguno y que procedían de países como Reino Unido, Austria, Dinamarca y, sobre todo, de los Estados Unidos sin tampoco control aduanero. Ninguno de ellos estaba, por lo tanto, correctamente etiquetado, es decir, que no presentaban factura alguna ni el DUA correspondiente (Documento Único Administrativo, que acompaña necesariamente a todo producto importado o exportado del territorio nacional).
De hecho, en una de las inspecciones, concretamente en un local de Elda, al llegar los agentes al lugar, observaron que un trabajador estaba cargando un vehículo con botes de tinta procedentes de EEUU, todos ellos sin etiquetar y también etiquetas sueltas, de una conocida marca de tinta, supuestamente para pegarlas posteriormente a dichos botes, haciéndolos pasar por legales. La finalidad que se deduce de ello es ocultar todos estos efectos de la labor de inspección.
Estos productos irregulares han sido intervenidos por los agentes y se han puesto a disposición de la Administración de Aduanas de Alicante y de la Generalitat Valenciana de la Consellería de Salud.
Como consecuencia de lo anterior, se han levantado un total de 32 infracciones administrativas, al Decreto 83/2002 de 23 de mayo del Gobierno Valenciano, sobre normas que rigen la práctica del tatuaje, la micropigmentación, el piercing u otras técnicas similares, así como requisitos para la autorización y funcionamiento de los establecimientos donde se practican esta técnicas, sin precinto de los productos y a la L.O. 6/11 de Represión del Contrabando.
Las personas sancionadas administrativamente son 14 hombres, de entre 48 y 20 años y 2 mujeres, de 37 y 39 años, todos ellos españoles.