-El rito de remonta  al menos al siglo XIX

TEXTO Y FOTOS E.D.G.

ROJALES 01-04-2018

La procesión del Monte Calvario volvió a convertirse este jueves Santo en uno de los actos de la Muerte y Pasión de Cristo más notables de toda la geografía alicantina. Su singularidad, único en toda la Comunidad Valenciana, su antigüedad de más de un siglo, y la aceptación ciudadana que registra año tras año hacen que esta manifestación cultural,  religiosa y popular sea inimitable  en su genero.

Más de 700 personas asistieron al evento celebrado en la ritual cima del monte Calvario donde fueron colocadas las tallas de Jesús y los dos ladrones en sus correspondientes cruces, como se viene haciendo desde el siglo XIX. Una escenificación de la Cruxifición con actores locales acompañada por un espectáculo de luces, música y efectos especiales dirigida por Asunción Rodríguez otorgaron un mayor realce al acto.

Las tres cruces permanecieron toda la noche en alto del cerro custodiadas por los cofrades hasta la mañana de Viernes Santo  cuando en  Vía Crucis  fueron bajadas  hasta  el paseo de la iglesia parroquial donde tuvo lugar un besapies.

ENCUENTRO

Poco antes de los actos del Calvario tuvo lugar la procesión del Santo Entierro donde desfilaron el Cristo de la Buena Muerte  y la Virgen de los Dolores. Cientos de alumbrantes acompañaron  los tronos por un emotivo y sobrio recorrido urbano totalmente a oscuras.