Viajaban a Italia para alquilar vehículos de gama media-alta que posteriormente venderían a particulares en España como de segunda mano.

Para que los coches tuvieran una venta rápida, rebajaban el precio hasta en 3.000 euros, y aún así sacaban un beneficio de unos 10.000 euros por vehículo.

TECTO L.C.I.

DOMINGO 01-04-2018

 La Guardia Civil ha detenido en Alicante y en Callosa de Segura a cuatro personas: dos hombres, rumanos de 30 y 34 años, y dos mujeres, españolas de 26 y 27 años, como presuntos autores de los delitos de apropiación indebida de 6 vehículos a motor, de falsedad documental y de estafa de más de 110.000 euros a compradores de esos vehículos.

El Grupo de la Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Alicante encargado de investigar y analizar los delitos relacionados con el tráfico (GIAT) ha desmantelado una banda de cuatro personas que se dedicaba al tráfico internacional de vehículos y que vendía coches que estaban todavía bajo contrato de alquiler a particulares. Se trataba de dos matrimonios residentes en Callosa de Segura, que decidieron hacer de la venta fraudulenta de vehículos de segunda mano un negocio redondo.

Según apuntaron las investigaciones, el modo de proceder de estas dos parejas era el siguiente: una de ellas viajaba a Italia y alquilaba, con documentación de identidad falsa, un vehículo de gama medio-alta que jamás devolvería. Después, lo conducía hasta España donde les esperaba la otra pareja que haría los trámites para poner ese vehículo a su nombre, siempre bajo pago de entre 300 y 400 euros por coche. Como el coche pertenecía originalmente a una empresa italiana, la documentación que entregaban en la gestoría para el cambio de titular y de matrícula la tenían que falsificar.

Una vez conseguían tener toda la documentación española en regla, no tardaban más de dos días en poner el vehículo a la venta por internet. Su objetivo era deshacerse de inmediato de un coche cuyo dueño -la empresa de alquiler- denunciaría que no le había sido devuelto.

Gracias al precio que ofertaban por el vehículo, en menos de un mes tenían comprador. Previamente, habían estudiado el valor medio del coche en el mercado de segunda mano, y lo rebajaban hasta en 3.000 euros. Sabían que era una rebaja bastante considerable para quien lo quisiera comprar, y ellos, que sólo habían tenido que pagar unos días de alquiler, el combustible y la “cuota” a sus amigos por el cambio de nombre, tendrían un margen de beneficio de más de 10.000 euros por vehículo.

Así actuaron en seis ocasiones, apropiándose de coches de alquiler italianos y estafando a personas de las provincias de Alicante, Soria, Segovia, Granada y Sevilla, que pagaron entre 18.000 y 26.000 euros por coche, hasta que la Guardia Civil del GIAT de Alicante los ha detenido como presuntos autores de los delitos de apropiación indebida de vehículo, de falsedad documental y de estafa de más de 110.000 euros por la venta de vehículos. Tras pasar a disposición judicial, han quedado en libertad con cargos.